¿Qué es Tortícolis y cómo trata la fisioterapia?
La tortícolis es la contractura dolorosa y espástica de los músculos del cuello, especialmente del esternocleidomastoideo y el trapecio, que provoca una inclinación forzada de la cabeza hacia un lado con rotación compensatoria hacia el lado contrario. Es uno de los cuadros agudos más molestos e incapacitantes de la región cervical, aunque en la mayoría de los casos tiene buen pronóstico con tratamiento adecuado.
¿Por qué aparece la tortícolis?
La tortícolis aguda tiene múltiples desencadenantes. El más frecuente es la contractura brusca por un mal gesto —un giro rápido del cuello, una mala postura al dormir o una corriente de aire en un músculo fatigado. Otras causas incluyen la artrosis cervical, la presencia de puntos gatillo activos en la musculatura cervical, el estrés acumulado que eleva la tensión basal del trapecio y, en niños, la luxación rotatoria atloaxoidea o la inflamación ganglionar regional.
La tortícolis congénita —presente desde el nacimiento— se debe a la fibrosis del esternocleidomastoideo y requiere un tratamiento fisioterapéutico precoz para evitar la deformación asimétrica del cráneo (plagiocefalia) y la cara.
Síntomas
El cuadro se presenta como un dolor intenso, con frecuencia de aparición matutina, acompañado de contractura visible y palpable del músculo afectado, limitación severa de la movilidad cervical en rotación e inclinación y, en ocasiones, irradiación del dolor hacia el hombro o la cabeza. El paciente adopta una postura antiálgica característica con la cabeza inclinada hacia el lado del músculo contracturado.
Evaluación fisioterapéutica
El fisioterapeuta valora la intensidad del espasmo, la movilidad cervical en todos los planos, la presencia de puntos gatillo, la postura global y la implicación de la articulación atlantoaxoidea. En tortícolis recurrentes se investigan los factores predisponentes —estrés, bruxismo, posturas laborales— para un abordaje global.
Tratamiento fisioterapéutico
El objetivo inmediato es reducir el dolor y el espasmo muscular. La intervención más eficaz en la fase aguda combina calor local, técnicas de tejidos blandos y movilización suave de la columna cervical.
Técnicas de tejidos blandos
El masaje transverso profundo, la inhibición neuromuscular y las técnicas de energía muscular actúan directamente sobre la contractura, aumentando el flujo sanguíneo local y reduciendo la tensión del músculo afectado.
Punción seca
Cuando existe un punto gatillo activo, la punción seca proporciona una liberación inmediata del espasmo en una sola sesión, con reducción notable del dolor.
Tecnología: calor endógeno e INDIBA
La diatermia (INDIBA Activ, Tecarterapia) eleva la temperatura intracelular en el músculo contracturado, mejorando su elasticidad y facilitando el trabajo manual posterior. El láser terapéutico actúa sobre la inflamación local y la cicatrización de microdesgarros musculares.
Movilizaciones articulares
Una vez reducido el espasmo agudo, las técnicas de movilización articular cervical específica restauran el movimiento limitado y previenen la cronificación.
Cuándo acudir al fisioterapeuta
Si la tortícolis no mejora en 48-72 horas con calor y reposo relativo, o si aparecen síntomas neurológicos como hormigueos o debilidad en el brazo, es recomendable acudir al fisioterapeuta sin demora. El tratamiento precoz evita la cronificación y acorta significativamente el tiempo de recuperación.