¿Qué es Ictus / Rehabilitación Neurológica y cómo trata la fisioterapia?
El ictus, también conocido como accidente cerebrovascular (ACV), es una emergencia médica en la que se interrumpe el flujo sanguíneo a una parte del cerebro, bien por oclusión de una arteria (ictus isquémico, el 85 % de los casos) o por la rotura de un vaso sanguíneo (ictus hemorrágico). La pérdida de neuronas durante el evento provoca secuelas motoras, sensitivas, cognitivas y del lenguaje cuya extensión depende del área cerebral afectada y de la rapidez de la atención médica.
Secuelas más frecuentes del ictus
Las consecuencias del ictus son muy variables. Las secuelas motoras más habituales son la hemiplegia o hemiparesia —debilidad o parálisis de un lado del cuerpo—, la espasticidad, la alteración del equilibrio y la coordinación, y la dificultad para caminar. A nivel sensitivo pueden aparecer hipoestesia, alodinia y dolores neuropáticos. Las afasias —dificultades del lenguaje— y los problemas de deglución (disfagia) son también frecuentes y requieren atención especializada.
La neuroplasticidad: base científica de la rehabilitación
La rehabilitación tras el ictus se fundamenta en la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para reorganizarse y crear nuevas conexiones neuronales en respuesta a la práctica y el aprendizaje motor. La fisioterapia neurológica aprovecha esta plasticidad mediante entrenamiento intensivo y repetitivo de los movimientos perdidos, comenzando en la fase aguda y continuando durante meses o años según la evolución del paciente.
Fases de la rehabilitación fisioterapéutica
Fase aguda (primeros días-semanas)
El objetivo es prevenir complicaciones: úlceras por presión, trombosis venosa profunda, contracturas y neumonía por aspiración. Se trabajan los cambios posturales, la movilización pasiva y activo-asistida de las extremidades afectadas y el entrenamiento de la deglución si existe disfagia.
Fase subaguda y de rehabilitación activa
Se inicia el reaprendizaje motor activo: sedestación, transferencias, bipedestación y marcha. Los conceptos Bobath y Brunnstrom, el entrenamiento orientado a tareas y el biofeedback electromiográfico son los enfoques más utilizados. La fisioterapia neurológica especializada trabaja la calidad del movimiento, el control del tronco y la integración sensoriomotora.
Fase crónica y mantenimiento
En pacientes con secuelas establecidas, la fisioterapia tiene como objetivo mantener las capacidades conseguidas, prevenir el deterioro secundario y mejorar la independencia funcional. El trabajo en casa y en el entorno cotidiano es fundamental.
Tecnología en la rehabilitación neurológica
La neuromodulación NESA modula el sistema nervioso autónomo y facilita la plasticidad cortical. La magnetoterapia y la electroterapia de alta intensidad se utilizan para estimular los músculos espásticos y mejorar la activación muscular voluntaria. El sistema superinductivo (SIS) combina campos magnéticos con corrientes eléctricas de alta intensidad para rehabilitar la función motora en hemiplejías.
Pronóstico y trabajo multidisciplinar
El pronóstico depende de la extensión de la lesión cerebral, la rapidez del inicio de la rehabilitación y la intensidad del tratamiento. La recuperación es mayor en el primer año, pero puede continuar de forma más lenta durante años. La fisioterapia trabaja de forma coordinada con neurología, terapia ocupacional, logopedia y neuropsicología para ofrecer un abordaje integral al paciente y a su familia.