¿Qué es Artrosis / Artritis y cómo trata la fisioterapia?
La artrosis —u osteoartritis— es la enfermedad articular más prevalente a nivel mundial. Consiste en la degeneración progresiva del cartílago articular, acompañada de cambios en el hueso subcondral, la cápsula articular y los tejidos blandos periarticulares. Afecta predominantemente a la rodilla, la cadera, las manos y la columna vertebral, y es una de las principales causas de dolor crónico y discapacidad en personas mayores de 50 años.
Causas y factores de riesgo
La artrosis no es simplemente una consecuencia inevitable del envejecimiento, sino el resultado de una interacción compleja de factores. Los más importantes son: la edad avanzada, el sexo femenino (especialmente tras la menopausia por el descenso estrogénico), el sobrepeso y la obesidad (que aumentan la carga mecánica articular y tienen un efecto proinflamatorio sistémico), las lesiones articulares previas —meniscos, ligamentos—, la debilidad muscular periarticular, la hiperpronación del pie, las deformidades articulares congénitas y la predisposición genética.
Síntomas de la artrosis
El dolor articular de carácter mecánico —que aparece con el movimiento y mejora con el reposo— es el síntoma cardinal. La rigidez matutina, generalmente breve (menos de 30 minutos, a diferencia de la artritis reumatoide), la crepitación articular, la limitación de la movilidad, la deformidad articular en fases avanzadas y los derrames articulares esporádicos son manifestaciones habituales. En la artrosis de mano son características las nodosidades de Heberden y Bouchard.
La fisioterapia en la artrosis: evidencia y objetivos
Las guías de práctica clínica internacionales —OARSI, ACR, NICE— recomiendan el ejercicio terapéutico y la fisioterapia como intervenciones de primera línea en la artrosis de rodilla y cadera, con mayor evidencia que la medicación analgésica crónica. El objetivo del tratamiento no es "curar" la artrosis —proceso irreversible— sino reducir el dolor, mejorar la función articular, fortalecer la musculatura periarticular y mantener la calidad de vida.
Tratamiento fisioterapéutico de la artrosis
Ejercicio terapéutico aeróbico y de fortalecimiento
El ejercicio es la intervención con mayor evidencia en artrosis. El fortalecimiento del cuádriceps en la gonartrosis reduce el dolor y mejora la función con la misma eficacia que los analgésicos, sin efectos secundarios. El Pilates terapéutico en Reformer y los ejercicios en piscina (hidroterapia) son especialmente bien tolerados en fases sintomáticas.
Terapia manual
Las movilizaciones articulares de grado III-IV mejoran el trofismo del cartílago, reducen la rigidez capsular y aumentan el rango de movimiento disponible. El masaje periarticular reduce la tensión muscular compensatoria y mejora el confort articular.
Magnetoterapia
Los campos magnéticos de baja frecuencia tienen un efecto condroprotector demostrado: estimulan los condrocitos, mejoran la síntesis de proteoglicanos y colágeno en el cartílago articular y reducen la inflamación sinovial. Son una opción especialmente interesante en la artrosis de mano y rodilla.
Terapia INDIBA y diatermia
El calor profundo generado por la terapia INDIBA y la tecarterapia mejora la vascularización del tejido sinovial, reduce el dolor y la rigidez, y activa los mecanismos de regeneración celular en el cartílago afectado.
Educación y autocuidado
La educación del paciente sobre la artrosis, la higiene articular, el control del peso y los beneficios del ejercicio es una intervención en sí misma que mejora el dolor, la función y la adherencia al tratamiento a largo plazo.