¿Qué es Tendinitis / Tendinopatía y cómo trata la fisioterapia?
La tendinitis o tendinopatía es la lesión degenerativa o inflamatoria del tendón, la estructura de tejido conectivo que une el músculo al hueso. Es una de las lesiones más prevalentes en el deporte y en profesiones con movimientos repetitivos, y puede llegar a ser muy limitante si no se trata correctamente. En los últimos años, la evidencia científica ha matizado el término clásico de "tendinitis" —que implica inflamación aguda— hacia el de "tendinopatía" —que refleja mejor el proceso degenerativo crónico que subyace en la mayoría de los casos.
Tipos más frecuentes de tendinopatía
Los tendones más comúnmente afectados son el tendón de Aquiles (tendinopatía aquílea), el tendón rotuliano (rodilla del saltador), el tendón del manguito rotador en el hombro, los tendones extensores de muñeca (epicondilitis), el tendón tibial posterior y el tendón del bíceps. Cada localización tiene unas características clínicas, una biomecánica y un protocolo de tratamiento específico.
Fisiopatología de la tendinopatía
El tendón sano está formado por fibras de colágeno tipo I altamente organizadas. La sobrecarga repetitiva produce microdesgarros que, si no se recuperan adecuadamente, desencadenan una respuesta reparadora fallida: el tendón sintetiza colágeno tipo III (menos resistente), proliferan neovascularizaciones acompañadas de fibras nerviosas (neovascularización dolorosa) y el tejido pierde su arquitectura funcional. Este estado de tendinosis es la base de la tendinopatía crónica.
Causas y factores de riesgo
Los factores intrínsecos incluyen la edad (la elasticidad y la capacidad de regeneración del tendón disminuyen con el tiempo), el sexo femenino (mayor laxitud), la hiperpronación o hipersupinación del pie, la rigidez de la musculatura vecina y las alteraciones del eje de los miembros. Los factores extrínsecos comprenden el aumento brusco del volumen o la intensidad del entrenamiento, el calzado inadecuado, el terreno de entrenamiento, los errores técnicos en el deporte y las malas condiciones ergonómicas en el trabajo.
Evaluación fisioterapéutica
La exploración incluye la palpación del tendón (localización del dolor, textura, engrosamiento), tests de provocación específicos (test de Thompson para el Aquiles, test de salto unilateral para el rotuliano) y la evaluación funcional de la cadena cinética. La ecografía musculoesquelética es la prueba de imagen de referencia para visualizar el estado del tendón.
Tratamiento fisioterapéutico de la tendinopatía
Ejercicio excéntrico y carga tendinosa progresiva
El ejercicio excéntrico —en el que el músculo se alarga mientras se contrae— ha demostrado ser la intervención con mayor evidencia científica en tendinopatías de miembro inferior. Los protocolos de Alfredson (Aquiles) y de Purdam (rotuliano) estandarizan la dosis de carga para promover la regeneración del colágeno. El trabajo isométrico en fases agudas tiene efecto analgésico inmediato sin aumentar la carga sobre el tendón.
Electrólisis percutánea (EPTE)
La electrólisis percutánea intratendinosa guiada por ecografía destruye el tejido tendinoso degenerado mediante una reacción electroquímica y activa la cascada de regeneración del colágeno sano. Ha demostrado resultados superiores al ejercicio excéntrico aislado en tendinopatías crónicas de más de 6 meses de evolución.
Ondas de choque
Son la opción más contrastada para tendinopatías calcificantes y crónicas de inserción. Estimulan la reparación tisular mediante la liberación de factores de crecimiento locales y la destrucción de depósitos cálcicos.
Diatermia e INDIBA
El calor endógeno generado por la diatermia y la terapia INDIBA mejora la vascularización del tendón, reduce la neovascularización patológica y facilita la reordenación del colágeno neoformado.
Prevención y retorno al deporte
La prevención de la tendinopatía incluye la progresión correcta de las cargas de entrenamiento, el calentamiento y enfriamiento adecuados, el fortalecimiento preventivo de la musculatura proximal y el uso de calzado apropiado. El retorno al deporte debe ser gradual, guiado por la respuesta del tendón a la carga y no solo por la ausencia de dolor.