¿Qué es Incontinencia Urinaria y cómo trata la fisioterapia?
La incontinencia urinaria (IU) es la pérdida involuntaria de orina que supone un problema higiénico y social. Afecta al 25-40 % de las mujeres adultas y al 5-15 % de los hombres, aunque está sistemáticamente infradiagnosticada porque muchos pacientes sienten vergüenza de consultarla. La buena noticia es que la fisioterapia de suelo pélvico es el tratamiento de primera línea con los mejores resultados a largo plazo.
Tipos de incontinencia urinaria
La incontinencia de esfuerzo (IUE) se produce con el aumento de la presión abdominal: toser, estornudar, reír, saltar o realizar esfuerzos. Es la forma más frecuente en mujeres jóvenes y de mediana edad, causada por la debilidad del esfínter uretral y el suelo pélvico. La incontinencia de urgencia (IUU) se asocia a la vejiga hiperactiva: el deseo urgente e irrefrenable de orinar, con o sin pérdida de orina. La incontinencia mixta combina ambas formas.
Causas y factores de riesgo
Los partos vaginales —especialmente cuando son instrumentales o de bebés de alto peso— son la causa más frecuente en mujeres. La menopausia y el déficit estrogénico favorecen la atrofia de los tejidos del suelo pélvico. Otros factores incluyen el sobrepeso, la tos crónica, el estreñimiento pertinaz, los trabajos de alto impacto, la cirugía prostática en hombres y el envejecimiento.
Evaluación fisioterapéutica
La evaluación del suelo pélvico incluye la anamnesis detallada del patrón miccional (diario miccional de 3 días), la exploración de la fuerza y la coordinación del suelo pélvico mediante escala de Oxford, la valoración de la presencia de prolapso y la evaluación postural lumbopélvica.
Tratamiento fisioterapéutico de la incontinencia urinaria
Entrenamiento del suelo pélvico (ejercicios de Kegel)
Los ejercicios de contracción del suelo pélvico —correctamente prescritos en cuanto a intensidad, duración y número de repeticiones según el tipo de fibras predominantes— son el tratamiento con mayor evidencia para la IUE. El error más frecuente es realizar los ejercicios de forma incorrecta, contrayendo los glúteos o el abdomen en lugar del periné. La supervisión de una fisioterapeuta especializada es esencial.
Electroestimulación perineal
La electroestimulación transvaginal o transanal de baja frecuencia (5-10 Hz) actúa sobre la vejiga hiperactiva en la IUU, inhibiendo las contracciones no inhibidas del detrusor. A 50 Hz estimula las fibras tipo II del suelo pélvico para mejorar la continencia en la IUE.
Biofeedback
El biofeedback perineal permite al paciente ver en pantalla su actividad muscular del suelo pélvico en tiempo real, mejorando la conciencia corporal y la eficacia del entrenamiento.
Radiofrecuencia intravaginal
En la IUE postmenopáusica asociada a atrofia tisular, la radiofrecuencia estimula la síntesis de colágeno en los tejidos vaginales y periuretrales, mejorando el sostén uretral y la continencia.
Estrategias comportamentales
La re-educación vesical —entrenamiento progresivo para aumentar el tiempo entre micciones—, la corrección del consumo de líquidos y la modificación de hábitos irritantes de vejiga (cafeína, alcohol, especias) son intervenciones esenciales de bajo coste y alto impacto.
Pronóstico
Con un programa completo de fisioterapia de suelo pélvico, el 50-70 % de las mujeres con IUE logran curación o mejoría significativa, evitando o retrasando la cirugía. La combinación de ejercicios, electroestimulación y biofeedback logra los mejores resultados.