¿Qué es Epicondilitis / Codo de Tenista y cómo trata la fisioterapia?
La epicondilitis lateral, popularmente conocida como "codo de tenista", es una tendinopatía de los músculos extensores de la muñeca en su inserción en el epicóndilo lateral del húmero. A pesar de su nombre, afecta con más frecuencia a personas que no juegan al tenis: trabajadores de oficina, albañiles, carpinteros, cocineros y cualquier persona que realice movimientos repetitivos de extensión de muñeca o agarre.
Causas y mecanismo de la lesión
La epicondilitis es fundamentalmente una tendinopatía degenerativa —no puramente inflamatoria— provocada por la sobrecarga repetitiva del tendón del extensor radial corto del carpo (ERCC). Las microlesiones no reparadas adecuadamente producen una degeneración del colágeno tendinoso conocida como angiofibroblastosis. Los factores de riesgo incluyen el trabajo manual intenso con el brazo en extensión, el uso frecuente del ratón de ordenador, los deportes de raqueta con técnica deficiente y la debilidad de la musculatura del antebrazo.
Síntomas
El dolor se localiza en el epicóndilo lateral del codo y puede irradiarse hacia el antebrazo. Empeora con la extensión de muñeca contra resistencia, el agarre de objetos, el uso del ratón o acciones cotidianas como abrir un grifo o estrechar la mano. En fases avanzadas, el dolor puede aparecer en reposo y afectar al sueño.
Evaluación fisioterapéutica
El fisioterapeuta realiza pruebas específicas como el test de Cozen, el test de Mill y la palpación del tendón extensor para confirmar el diagnóstico y valorar la severidad. También evalúa la movilidad del codo y la muñeca, la fuerza de agarre y la postura global del miembro superior.
Tratamiento fisioterapéutico de la epicondilitis
Electrólisis percutánea (EPTE/EPI)
La electrólisis percutánea guiada por ecografía es una de las técnicas más innovadoras y eficaces para la tendinopatía. Consiste en la aplicación de una corriente galvánica a través de una aguja de acupuntura en el tejido tendinoso degenerado, provocando una reacción electroquímica que destruye el tejido patológico y estimula la regeneración del colágeno. Logra resultados superiores a otros tratamientos en el número de sesiones necesarias.
Ondas de choque
Las ondas de choque radiales estimulan la síntesis de colágeno, mejoran la vascularización del tendón y reducen el dolor. Son el tratamiento de primera línea en epicondilitis crónicas que no han respondido a otros abordajes.
Diatermia y ultrasonidos
La tecarterapia y la ecografía terapéutica favorecen la regeneración tisular y reducen la inflamación local en el tendón afectado.
Terapia manual y movilizaciones neurodinámicas
Las técnicas de Mulligan (movilización con movimiento en el codo) y el masaje transverso profundo de Cyriax actúan sobre las adherencias en el tendón. El trabajo neuromuscular del nervio radial puede mejorar los síntomas cuando existe un componente de tensión neural.
Ejercicio excéntrico y fortalecimiento progresivo
El programa de ejercicio excéntrico de los extensores de muñeca —especialmente el protocolo de Tyler— ha demostrado ser la intervención con mayor evidencia para la epicondilitis. Reduce el dolor y mejora la función en 6-12 semanas. Es fundamental complementarlo con el fortalecimiento de la musculatura proximal (hombro y escápula) y la corrección de la técnica deportiva o laboral.
Número de sesiones y prevención
La epicondilitis leve responde en 6-8 sesiones. Los casos crónicos de más de 6 meses de evolución pueden requerir 12-20 sesiones combinando varias técnicas. El uso de una órtesis de descarga del epicóndilo durante las actividades puede complementar el tratamiento. La prevención incluye técnica deportiva correcta, ergonomía laboral y fortalecimiento preventivo.